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El inicio del cultivo de aceitunas en España

Estos días estamos muy nostálgicos y nos ha dado por hablar de la historia de nuestro producto tan maravilloso como lo son las Aceitunas de Campo Real. Y es que los inicios del cultivo de nuestras aceitunas es tan antiguo como la Biblia. Es por ello que nos enorgullece presentarte el inicio de todo este enriquecedor camino en España.

 

Para comenzar debemos remontarnos a la época de los fenicios y griegos, así que ponte cómodo y prepara el asiento. Se cree que los fenicios, un pueblo marinero y comerciante originario de lo que hoy conocemos como Líbano, jugaron un papel crucial en la introducción del olivo en la Península Ibérica alrededor del primer milenio a.C. Su actividad comercial a lo largo del Mediterráneo incluía el intercambio de productos agrícolas, entre ellos el olivo, que encontró en el clima mediterráneo español un hábitat ideal para su cultivo.

 

Posteriormente, los griegos también grandes navegantes y colonizadores, contribuyeron a la expansión de la olivicultura en el territorio, introduciendo mejoras en las técnicas de cultivo y extracción de aceite. Las colonias griegas en la costa mediterránea española fueron centros de intercambio cultural y tecnológico, donde el olivo ganó importancia económica y simbólica.

 

Atención que saltamos de época, y es que otro punto vital en la historia del cultivo de aceitunas se encuentra en la época de la gran Roma. Fue bajo el dominio romano cuando el cultivo de olivo y la producción de aceite experimentaron un auge significativo en España. 

 

Los romanos no sólo dieron un gran empujón a las técnicas de cultivo y extracción del aceite, sino que además establecieron una infraestructura comercial que permitió la exportación del aceite de oliva español a todo el imperio. España se convirtió en una de las principales regiones productoras de aceite de oliva del Imperio Romano, y el aceite español era altamente valorado en Roma, donde se utilizaba tanto para el consumo alimenticio como para fines ceremoniales y medicinales.

 

Con todo esto ya te puedes hacer una idea del inmenso impacto que tuvo el cultivo del olivo en nuestra cultura y que a pesar de todo, ha seguido siendo protagonista a lo largo de nuestra vida. 

 

Se mantuvo a través de los siglos, incluso después de la caída del imperio Romano, con los visigodos y más tarde bajo el dominio islámico de Al-Ándalus. Los musulmanes introdujeron nuevos sistemas de irrigación y técnicas agrícolas que impulsaron aún más la olivicultura en la región. La Reconquista y la posterior expansión territorial de los reinos cristianos no hicieron más que consolidar el olivo como un elemento esencial del paisaje agrícola español

 

Es increíble como un alimento puede habernos acompañado durante toda nuestra cultura y siendo un emblema de nuestra gastronomía ante todo el mundo. Hoy en día, España no solo es el mayor productor de aceite de oliva a nivel mundial, sino que también es custodio de una tradición milenaria que sigue siendo un pilar de su cultura y gastronomía.

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